
Formando parte de la estructura de las Bateas (estructuras flotantes para el cultivo del mejillón) se encuentran las cuerdas de cultivo, sobre las que se hacen crecer los mejillones. En esas cuerdas se colocan atravesados, cada cierta distancia, unos “palillos” o “tarugos” para evitar que los mejillones se resbalen por su propio peso. Estos “palillos” eran de madera en la actualidad se han sustituido por unos hechos de plástico que terminan soltándose y siendo arrastrados por las corrientes desde Galicia a Canarias.
En tus recorridos por las costas de las islas, independientemente de si estás en una jornada exclusiva de limpieza de playa, puedes ayudar a aumentar el conocimiento sobre los residuos pesqueros a través del proyecto “Palillos de Bateas” con el que podrás enviarnos su Fotografía, indicarnos su Localización, su Cantidad, y describir en Observaciones cualquier otro dato que consideres de interés.
Todo ello a través de la App Epicollet 5 (Los ojos del guirre: Palillos de bateas (Galicia) o de este FORMULARIO.